viernes, 10 de marzo de 2017

Pies

Desde hace un rato siento los pies fríos. 
(Lo que me despertó, ¡joder!) 
Reviso en la oscuridad y no, no es que la frazada esté muy arriba 
y los pies, descubiertos; 
en realidad es como si sólo los tapase el cobertor. 

Una y otra vez. 
Inclusive, pensaba en rehacer la cama para ver si me quitaba esta sensación, nueva. 
Extraña. 

Abrí los ojos y miré hacia la almohada blanca. 
No estás. 
Y ahí descubrí todo. 
Sin tí no puedo dormir. 
Vuelve a la cama. 
Sólo tú contienes el descanso en tu haber. 

Te extrañan mis pies. 
Y mis manos...


No hay comentarios: