jueves, 26 de junio de 2014

Huir

Salir.
Desaparecer por un día.
Tomar tus cositas y dar la vuelta.

...de hecho, 
soñar que le llamas
y te arrancas a su casa, 
como antes
en que cada vez que 
necesitabas el tomar aire
te esperaba siempre
levantando las sábanas 
para que te acurrucases a su lado
sin preguntar nada.


*
En la actualidad
mientras tienes la piel
más pegada a los huesos
ya quisieras
ser la rozagante
imagen
que se veía por doquier...

2 comentarios:

Evaristo Agetro Egnom dijo...

Lindo... Me agradó... Con las copas de más con las que me propuse sobrevivir otra madrugada, me acarició distraído y con casi disimulo su blog, es bueno que en alguna parte esté usted, ahí, dándole vida a este objeto inútil que cambia el mundo... Es hermoso contar con usted.

Literalia dijo...

Pues, Evaristo: Gracias por pasar... y quedarte un rato.

Seas bienvenido.

¡Saludos!