domingo, 30 de marzo de 2014

Y los fantasmas, rondando. 
En su interminable parloteo
intentan convencerle, 
guiarle hacia otros días...

Ya no puede ser lo que era, 
eso lo sabe. 
Algo se ha secado dentro suyo.
Les escucha en realidad
para no sentirse sola.
Aparte de eso, nada.

Mientras tanto sigue imaginándole
y girando los ojos
hacia un futuro incierto.
(Sobre todo en estos días)

1 comentario:

Francisca Montes Ch. dijo...

Hay detalles ínfimos, recuerdos misceláneos que te hacen querer volver... aun a sabiendas de que nada será igual, porque cambiar es parte de haber pasado de dicho proceso o hecho.
Solo queremos volver atrás cuando la experiencia ha sido grata... ¿A quién engañamos?, queremos volver aunque haya sufrimiento de por medio...
Hace tiempo que no pasaba por aquí, te dejo mis más profundos cariños...
Saludos!