lunes, 22 de julio de 2013

Sin querer, queriendo...

...De pronto, miro mi rostro en el espejo y se que hace algunos días no fue ese objeto, sino tú, quien observó el desorden en mi expresión -aunque dijeses que soy linda con ese cabello enmarañado y ojeras con que te encontraste aquel jueves- y poco a poco comenzaste a descubrir en mí, distintas formas y fondos de lo que previamente comento o aparece sin que lo haga. Aunque, señalo que no solo hay desorden, cansancio y ojos inquisidores; también mi lenguaje no verbal refleja un creciente afecto y necesidad de que el tiempo no avance, pero es ya un clásico: Se acelera como nunca en la vida cuando estoy cerca de tí y me haces sentir en casa y no como una invitada, en tus direcciones. Muchas veces expreso eso "sin querer, queriendo"* cuando me descubres, perdida y trato de refugiarme en un par de abrazos y te pregunto cosas, para que simplemente, te comuniques como siempre lo haces, conmigo.

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*Sin querer, queriendo... Frase especial para esta historia, ¿no?

1 comentario:

Francisca Montes Ch. dijo...

Sin querer queriendo...
Podemos pasar la vida negando algo que nos gusta hacer (demasiado) y decir que lo hacemos sin querer, pero que de manera consciente nos deleitamos al pensarlo o hacerlo.
A veces también soy una inconsecuente solapada xD
Saludos, te manda esta forastera, que vuelve por estos lados