sábado, 27 de abril de 2013

Constantemente

Y en cierta hora avanzada de una noche, se dijeron "te amo". El problema es que no sabe si él, que inició ese mini intercambio verbal se lo dijo de verdad, o tal vez lo imaginó. O ambos lo soñaron y ella, no era la destinataria de tales palabras y respondió dormida a un mensaje que no le pertenecía.

Se recopilan nuevos antecedentes de la situación actual. Y a pesar de nuevas cercanías, hay unas pequeñas -no por eso menos sorprendentes- lejanías y figuran algunos argumentos posibles:

1.- Él se está cansando del cariño y ahora lo mueven otros sentimientos, que se ligan por ejemplo, a la costumbre.
2.- Está enamorándose -o cree ir en camino- y deseó esperar para que el nuevo momento fuese muy especial y recordado.
3.- Aun estaba afectado por las discusiones -nunca las tenían seguido, excepto las de la última semana- y por eso tardó en comportarse cercano, como siempre en su faceta más personalizada.
4.- Algo sucede con la "química": quizás no le resulta tan atractiva ya la otra mitad.

Ella espera que él se comunique. Que le diga lo que quiera. Que confíe.

Y en lo referente al sentimiento mencionado en el primer párrafo, solo le resta escribir, que espera escucharlo de su boca si es que en un momento considera que ella le dio a su vida un giro completo y desee que sea su eterna compañera. Antes no. El concepto está tremendamente manoseado y ella admite que quisiera recuperarlo. Hace mucho tiempo que no lo escucha de boca de alguien que la ame con una profundidad tan poderosa.

Ella, que ya no impide la marcha de su afecto, lo vivencia, lo percibe y lo recuerda, constantemente...Y por eso, se desconcentra casi adrede de las responsabilidades. Ya lo naturalizará, como hizo con todo lo demás, el último tiempo. Sólo que las nuevas nubes la encandilan -en ocasiones-.

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