jueves, 27 de septiembre de 2012

A favor y en contra, claro.

Las mujeres tenemos (¿?)  la virtud del discurso implícito.

1 comentario:

Unknown dijo...

Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud

Sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí
y lo que es muchísimo peor
los pacos pensarán en mí como siempre

Que el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros
aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como un techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas.

Menos mal que me conosco.

Menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario

Con mi culpita bien lavada y planchada
y no sólo se me abrirán las puertas
sino también las ventanas y las vidas

Y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces

Y las malas noticias de los diarios
no alcazarán a cubrir las buenas nuevas

Y la que quiero
pensará en mí hasta conmoverse

Y lo que es muchisimo mejor
los pacos me echarán al olvido

Y no solo yo, muchos otros también
se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto

Será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta










Sr. Anonimo S.A.