miércoles, 28 de septiembre de 2011

Cueck

He pasado una semana, notablemente agripada. Horrible. En el trabajo, cada día un niño o niña se queda en casa. No por mí, claro -ellos me contagiaron, de hecho-. Entre ayer y hoy, la fiebre se ha puesto un poco pesada. De hecho, ayer di una prueba en la facu, que daba lástima. No la prueba, sino el como me sentía durante ella. La profesora me dijo al final que me cuidase. Pero, hoy, arrastrando los pies, me vine a casa a reposar los huesos (el camino hasta acá fue de conductas nerviosas, calor, frío, sueño y dolor en la nuca. Ja. Es más, aunque me desagrada que, cuando uno se siente mal no puede dejar de pensar en lo que le pasa al cuerpo, dolores y lo demás, en cualquier lado, sí extraño una sensación infantil -a los 6 años aprox.- en que la fiebre era tan alta, que veía mi cama larga, larga... que no alcanzaba a tomar mis pies. Y todo se veía tan increíblemente lejos y mi cuerpo, temblaba. Los colores se volvían pastel (los detesto, pero de niña, creo que ese color tenían las sábanas de mi cama) y hasta, abrir los ojos se convertía en una experiencia. A lo lejos también, mis padres hablaban de muchas cosas, se iban y al rato, alguien tomaba mi frente. Pañitos fríos, al igual que hoy (aunque hecho de forma autónoma). Debo haber perdido muchas neuronas -las extraño a veces, hubiese sido más que una mujer inteligente como dice Gardner y me habría desarrollado en muchas áreas y no sólo en las que, hasta el día de hoy me quitan los sueños...La frase me gusta más que "me quita el sueño". Lo primero tiene que ver con las cosas que por los sueños, nos hace sentir inútil y pesada la vida.


¡Uy! No quiero explicar más. Algo me dice que quizás esta noche vuelva a los 6 años, aunque en realidad, esto siempre será parte de la salida fúnebre de algunos parientes.

Pd: Me perdonarán que me pase con las comas ("," siempre me han gustado, intencionan todo...) Soy fan, aunque espero no exista ningún grupúsculo de las redes sociales para perdedores (no se crea por lo anterior, que me me considero una ganadora, para nada, es más, coincido con ciertos poetas que se refieren a la importancia de las derrotas cotidianas), en que se haya creado alguna del tipo: "me gustan las comas", aunque eso lo mirarían como nerd y no creo que exista. De seguro temas tan interesantes como "Yo también apreté las bolsitas con círculos inflados", son más del saber de todos.), aparezcan y se unan, millones; también disculpen el que hoy no corregí nada de lo escrito.


Pd2: Estoy enferma, me duele TODO y en estos momentos me siento fascinante y detestable. Gran combinación para la fiebre.


Pd3: Me acordé del cuento de la chica con ídem, que mientras delira, ama a un hombre, en que durante la vida diaria, no considera relevante, ni trata en circunstancia alguna. Sin embargo, como ella está tan enferma, sus padres consiguen que el hombre la visite habitualmente y sostenga su mano, por horas (no sin antes dudar de que ellos NO tienen nada escondido) y la muchacha le dice su frase, célebre: "Y cuando no tenga más delirio, ¿me querrás todavía...?" ("La meningitis y su sombra" de Cuentos de amor, locura y muerte, Horacio Quiroga).

No hay comentarios: