domingo, 25 de septiembre de 2011

Adiós - II Parte

Miranda, observa las calles y a la gente a través de la ventana del departamento. Personas ríen y otras corren, se hace tarde. Alguien se parece a él y del escondite aflora todo. No puede creer aún que la mente de aquel hombre se haya convertido en una cloaca (aquel día ella no quiso llegar a casa, sólo para hacer las cosas con calma, como jamás sucedió, pero para él, sólo se trató de ironías y revolcones posteriores). Le entristece pensar, que en la inexperiencia él era una persona con fe y luego de su historia con aquella mujer con la que poco tenía en común, excepto los celos y finalmente, el nulo romanticismo por cansancio, se convirtió en alguien así...En alguien, que imagina, pero no aclara, ni pregunta.



Dile adiós, Miranda, dile adiós.




pd.: Está de más el señalar, que la muchacha no leyó la última carta que él le escribió, por su propia sanidad mental.

No hay comentarios: