domingo, 26 de junio de 2011

Revisando las imágenes, me encontré con esta Susanita, que se me ocurrió copiar, mientras leía las historias de Mafalda, de Quino. Creo que es uno de los personajes con los que menos la mujer moderna se identifica, obvio: Quien admitiría el querer ser la mujer mantenida, sin vida profesional, ni opinión propia, una matriz para engendrar una cantidad de hijos católicos y futuros profesionales que le darán el orgullo y status que quizás no logre darle totalmente el hombre (porque, tampoco se muestra ilusionada con el amor, sino con lo que éste pueda proporcionarle, digamos, materialmente). Que será la mejor vestida en las reuniones sociales, la más chic y de mundo, etc, etc, etc...Mejor sola, que mal acompañada, dicen.




Aunque, claro, como seres gregarios se nos indica que nadie puede ser un asceta y el vivir eternamente independiente, con un par de noches compartidas, no le es suficiente a la gente (a no ser el individuo un desadaptado o un primitivista que cultive sus propios alimentos y viva alejado de la civilización, cultivando sus propios vegetales y bebiendo el agua de las vertientes...) y en general, se requiere estabilidad y comunicación, para sentirse un ente completo, por lo que en este caso, muchas féminas suspiran sin reconocerlo, como nuestra Susanita, esperando una vida cómoda y no muy presionada...Eso sí, con un hombre protector, el príncipe de Disney...

2 comentarios:

La_Lyri_K dijo...

Todos jugamos a ser postmodernos... Pero, en general, mantenemos ciertos valores del ayer...

David C. dijo...

Coincido contigo Lyrik.