domingo, 29 de mayo de 2011

Fuerza podría tener para tomar la bicicleta y, saliendo en calma y un poco tambaleante (¿existe el término?) desaparecerme bajo un auto…Guau… Necesito la satisfacción de fin a esto. Me imagino con tal nitidez la escena que me apena estar tan prisionera, desde los dedos hasta los zapatos que me mueven los pies, haciendo como si pudiera conectarme con alguna tuerca de unión entre paredes y la música se mete y él dice: ¡Qué buen tema! Completamente ido en lo que sucede y primero quisiera escuchar eso y teletransportarme –ahora canta-o, que la mamá no llegue nunca y él se vaya y yo me duerma y todo no importe nada.
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Silencio, pregunta y cambio de canción. ¿Serán siempre los volados los que escriben las cosas?, o ¿Será que ya volados, los tipos lo dicen todo ya sea diciendo o pensándolo? Quisiera poder quedarme callada por siempre y que la vida pase y no me mueva de ningún sitio y el sonido me llegue, pero no me toque y las voces sean siempre ajenas y nada se ocupe de malintencionar las acciones o dichos frente a mi persona, no sólo que para los demás no exista, sino que para mí misma. No sentirnipensarsóloelvacío.
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Ahora, también canto. Pero, al darme cuenta de que lo he hecho, vuelvo a no emitir sonido. Esto de no hablar más es un tanto complicado. Sobre todo teniendo en funcionamiento, la parte de la conciencia que se deja llevar, la misma que me trajo hasta aquí a mi desesperación, a mi soledad concurrida, como diría Benedetti, a mis noches lagrimeadas y a este agotamiento. A la ilusión de las clases y de la motivación, hasta el mayor debacle del día, donde la noche me ennegrece completamente, casi tan completo como el as de las últimas dos jornadas.
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¿Quién se interesaría leyendo esto? ¿Otro enfermo mental?
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No puedo olvidar a la profesora el otro día cuando contaba: “Cuando los cortan, se escucha gritar a los árboles”. Qué muerte tan terrible, cuando los que viven apaciblemente y en silencio, son arrancados de cuajo de la vida. Pobre de ti, plantita, que te secaste en el sucucho...

3 comentarios:

dARKBAKURETSU! dijo...

Creo que el primer sentimiento en el primer párrafo es un clásico. Quien no ha tenido esas ganas de o tirarse bajo un auto o simplemente estar solo....son cosas que nos ocurren sensaciones que nos rondan siempre.

Pues la segunda parte es compleja, eso de estar callado pues es imposible, pues siempre uno se habla a si mismo....y mas aun cuando guardas silencio hacia los demás....y las cosas que tu conciencia te puede llegar a decir pues son demasiado traumatizantes, pues no lo recomiendo para nada.

El tercer acto es solo para confirmar lo que te escribía arriba...además, el llegar a un estado donde te entremezclas con tu la oscuridad....con tu oscuridad...pues es de las peores cosas que te pueden pasar...es una mochila con la carga mas pesada. Que chistosa la pregunta siguiente...pues me interesó y bastante. Finalmente, no te sientas como el árbol que muere lentamente, siéntete, como la gran persona con metas claras y obligaciones para contigo y la sociedad, que eres.

La_Lyri_K dijo...

Resistir, para ser una persona "útil" a la sociedad???

Uyyyy...No creo que eso vaya conmigo...Aunque, ¿quién no quisiera ver que las cosas se han vuelto mejores, antes de que la tierra tiemble, se queme luego y el sol se extinga de repente?

Pero, luchar no por obligación, sino por amor y lealtad hacia uno mismo y a la creación natural, tan sólo.

Gracias infinitas, por venir y entender.

Mafe dijo...

¿Por qué no simplemente pegas ese grito desgarrador, liberas todo eso que circula en tu mente, y luego comienzas asi, de cero, replanteando las convicciones y las luchas personales pero sin llegar al punto anterior, de atormentarse...?

Funciona, creeme.

Gracias por la visita, alcancé a leer el comentario...y aunque a estas alturas suene cursi y todavía vulnerable, si, lloré un poco emocionada.

Gracias, un abrazo.