jueves, 3 de diciembre de 2009

Conciertos. M.C. / D.V.

Manu Chao y Daniel Viglietti. Esperaba tanto verlos que cuando sucedió, creí que me daría uno de esos "soponcios" sin retorno. Pero no, pues. Acá creo estar.

Canté-grité-, fui apretujada en cancha, salté, bailé locamente y me desplomé luego, ya en casa, cuando recordé que tenía piernas. Eso, en Manu Chao. Había que disfrutar la plata gastada. ¿Qué qué estoy escribiendo? Pues, sí. Se consideraría sólo "plata gastada" (sin referirnos a términos como "menoscabo", que miran hacia otra acepción...Digamos que tan sólo es mi parecer y ya) a un show donde la banda viene a cantarle a un grupo de gente que puede pagarla. Dinero y show. Manu Chao se olvidó de los pobres de Chile, aquellos a los que le venía a cantar gratis (en la presentación que realizaba en comunas periféricas además del evento en que cobraban) y que eran felices cuando él tenía ese gesto. Pero esto me lleva a pensar que realmente a muchos músicos la situación chilena les hace pensar que somos todos ricos y vivimos felices comiendo perdices. Sí, subió a una joven mapuche, se agradece, pero al parecer no se están informando bien allá "por las europas".
En lo que respecta al show, estuvo bien, los músicos "de planta", excelentes como siempre, descontando que no trajeron a muchos amigos músicos -se extrañó notablemente a la voz (reggae....bella, le creo) del hombre de Zimbawe y del Sr. Pachi en los vientos... De hecho, muchos hicimos los coros y sonaba tan vacío...

Para compartir, fue excelente. Pero, espero, no se esté perdiendo la esencia de esta agrupación que siempre sorprende.
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Daniel Viglietti...Uff...Tan majestuoso en el conocimiento, pero simple y cercano. Quizás la edad le quiera quitar la voz, pero aun le falta mucho para eso. Tenía una fuerza, una pedagogía, una belleza de tono, que poder apreciarle a poca distancia, en un teatro, sentados y siendo que se pagó por ello 3 miserables lucas, plata que la mayoría del mundo se estaba gastando en los restaurantes aledaños en el inicio del happy hour, fue uno de los mejores regalos de mi vida. Para mi compañero, también. Sublime en la guitarra. Cantó mucho, conversó de su país, rememoró a amigos/músicos/activistas chilenos y realzó su anarquía poética, en ese lugar colmado de Comunistas burgueses y viejos y gente que quería ver la presentación de alguien "que puede que no venga más" según algunos comentarios previos al concierto (al menos, no esperaron su muerte para interesarse).

Daniel Viglietti, te llevamos el vinilo que reconociste enseguida, era de Venezuela y de muchos años atrás y la foto (No incluida más abajo), tomada luego de la breve liberación para que el mundo viera que la Dictadura militar de tu natal, Uruguay, no te trató como en Chile a Víctor Jara, haciendo el acercamiento morboso de enfoque a esas manos tan maravillosas que aún tienes.


Fue tan inspirador, un sueño...Una emoción inmensa me recorre cada vez que recuerdo aquel día en que tuve tan cerca a un músico como él, a sus letras cantadas ahí mismo, más los temas que ínterpretó de "A dos Voces" sin Benedetti (gira que desgraciadamente no llegó a Chile...Haber visto/oído a M. Benedetti habría sido increíble), a ese hombre tan grande, tan importante y tan poco apreciado por este mundo.


Gracias...No fue un show, fue una experiencia...






1 comentario:

danilo dijo...

NAVIDAD 2009

POR PRIMERA VEZ
NO ES EL CONSUMISMO LO QUE ME ATACA

POR PRIMERA VEZ TENGO EL REGALO
ANTES DE PERDIRSELO AL VIEJO FUTURO.