miércoles, 21 de octubre de 2009

Hijo de la sumisión

Aire. Aire. Aire. Aire.

Te impiden pensar por ti.
Me impiden pensar.
Soy un muñequito más caminando hacia donde me llevan.

Romper con el convencionalismo.
Salir de si mismo.
Morir en mi mismo es renacer.
Si has de morir en ti, es mejor que jugar a vivir.

Escapar del espectáculo. No puede ser más fuerte la absorción.

Tetas plásticas. Ansiedad.
Vómitos. Sexo vacío tras la cajita.

Dejar de gritar el Gol, dejar de autoconvencerse que así como voy, voy bien.
¿Qué es eso de "bien"?

Me repugna tu conformismo.


Si quieres seguir siendo un hijo de la sumisión, púdrete.
Pero solo. O con esa "red social" que no es tu amiga, acéptalo.
Ni siquiera son amigos, los que dicen velarte el sueño.

Prefiero mi soledad a la tuya. Definitivamente.

1 comentario:

recorreelmundo dijo...

Como tantos otros, nosotros anunciamos el desarrollo de un fascismo generalizador. Aun no ha hecho mas que empezar, no hay razones para que el fascismo no siga creciendo. Mejor dicho: o bien se construye una máquina revolucionaria capaz de hacerse cargo del deseo y de los fenómenos de deseo, o bien el deseo seguirá siendo manipulado por las fuerzas de opresión y represión y terminará amenazando, incluso desde el interior, a las propias máquinas revolucionarias… El esquizoanálisis es un análisis militante, libidinal-económico, libidinal-político… Toda posición de deseo contra la opresión por muy local y minúscula que sea termina por cuestionar el conjunto del sistema capitalista y contribuye a abrir una fuga.