lunes, 15 de diciembre de 2008

Después del desparpajo mundano,
la gula mal avenida
reténes para ciegos
y lámparas en llamas
atracan mis dedos en el río de tu espalda.

Ajena al recorrido, una cama;
rodeada del centenar de historias
que esperan el turno mudas,
mas no sordas, ni muy quietas
se agolpan poco a poco
hasta caer dentro de un ombligo
(¿De quién? Sólo Dios lo sabe, dicen)

Cuchicheando, juguetean en montón.
En un dos por tres, sepultados,
nos reconocemos desesperados entre tinieblas
y al final, mis afluentes
desbordan tu caudal.

Inundaciones y cuentos por todos lados.
Consumidos, mientras las aguas bajan
somos observados por otro desconocido
a través del vidrio enfrente;
obsesionado entre persianas,
con el escenario actual.

3 comentarios:

La_Lyri_K dijo...

Qué vacío más grande, por qué?

La_Lyri_K dijo...

Leyendo a Julio Cortázar...Veremos q sale de todo esto...

***

Danilo querido, si pasas por acá, recibe mi afecto más sincero en la conmemoración de tu nacimiento. Ya nos veremos las caras!!!!

Muackkkkk

Danilo dijo...

yo tambien te quiero ohh
(lease ohhh yo tambien te quiero)

gracias por el regalo recien lo abrì....

pd. lo del vacio debe ser hambre....eso espero.