martes, 23 de septiembre de 2008

Desquítese con su Religión.


Parte 1.

No tengo otra forma de contestar a las ironías de quienes te dictan (porque nadie me hará caso, así que aprovecho el espacio para los descargos). Maldito fue el día en que te consideré mi guía y quise (como no querer, si me habían lavado el cerebro) aprender de ti. Que concepto más falso, que situación más descabellada. ¡Cómo pudiste! ¡Hacerme creer que cada cosa que hacía estaba mal, que, por ti, debía tenerle miedo al amor –por ejemplo -, mirar el sexo como algo sucio solo creado para procrear a más y más gente que se muera de susto igual que yo!
Tuve que aguantar tus estupideces gran parte de mi vida. Casarme con un idiota, que me engañó y del cual casi no me separo, porque tu Dios me iba a castigar. Pero, me separé igual, ¡Sí! Le tiré la ropa por la ventana y ahora, a mis 35 disfruto de las mejores vacaciones de mi vida junto a un tipo casi 15 años menor que yo; me hace tremendamente feliz y da igual si se va mañana o no, porque tengo aproximadamente unas 3 alternativas más, de “repuesto”.

Mi madre odiaría esto, ¿y? Ella partió con esa enseñanza enfocada en el terror, que además, de odiar a muerte a los hombres, me obligó a conocerte para que jamás pudiese pensar por mí misma. Quería adoctrinarme contigo todos los días. Si no estaba en encuentros, jornadas, o cualquier otra actividad ligada a la iglesia, donde cada loco asume que, con un poco de jerarquía se acerca más a su Dios y debe ser más respetado por ello, empiezan a dictarte normas de vestimenta y conductas, que te inculcan, es lo “correcto”. Lo que está fuera de ello es “pecado”. Ah, olvide el comentario acerca de mi madre. Sí. Clases de religión y “moral”, cuando no había iglesia. Cada puto día de la vida en que viví en su “hogar sacrosanto” (hasta que me casé, huyendo de ella).

Gracias a ese mismo Dios que me mostraste desde la infancia, no me he embarazado. Ni cagando, traigo al mundo un hijo lleno de traumas como su madre. Porque, si no es esa, será alguna otra. Si no es religión, será “ideología”. Que para mí, termina siendo lo mismo. No quisiera nunca un crío que no conozca en plenitud un mejor concepto: “libertad”. Y como eso, deriva a otro: “Utopía”. Mejor me evito el dolor de parto y me guardo los otros dolores, solo para mí.
Luli(1)
Nota: Claramente, un alcancé de nombres. La mujer señalada, intenta hilar ideas, al menos. Y unir las palabras, para intentar expresar algo relativamente, coherente.
***
La_Lyri_k

1 comentario:

Alex dijo...

Ella si que es una MUJER