viernes, 27 de junio de 2008

Todo sea por un Vale Vista...



Aun tengo capacidad actoral.


1º Conclusión obtenida a las 2 am de hoy, después de ver y oír de su boca muchas trivialidades, a las cuales respondí doblemente trivial. El objetivo principal del encuentro, no se concretó, sin embargo el de carácter específico sí. Mejor onda en los sectores de combate. La banda seguirá con la misma vocal. A final, siempre se termina viviendo de supuestos.


Al terminar la charla, luego de dos horas, caminata y comida, cuando llegaba el momento de despedida, me sorprendí a mi misma profiriendo palabras que se caían de maduras. La veintiúnica locomoción que debía tomar, extrañamente pasaba una tras otra, con una diferencia casi exacta de 1 minuto. Impresionante. Ni en el mejor momento de las micros amarillas me encontré con algo similar. Pero, porfiada como siempre, esperando una palabra, un arrebato, una respuesta para mis comentarios estupidiotas sobre "como es bueno tener pareja en invierno, para evitar el frío entre abrazos, o en el metro, para que no sea un tipo desconocido que esté pegado al cuerpo de uno por lo colmado de las estaciones en las horas pick", me rendí. Y huí. Subí al artefacto del siglo pasado y ya en mi asiento y sin mirar atrás, caí en la cuenta de que el tarro de miel que tomo con limón y que le pedí que me devolviese, estaba aun en esas manos que me acariciaban y, que momentáneamente en la actualidad solo tocan la guitarra. Ahí desfallecí.


Una lágrima infame me recorrió la mellija izquierda y la aparté con rabia, y con palabras que intentaban ser desquite, con la parte de la mano que no había tocado los fierros de la micro. Pero, la maldita llamó a las amigas y no se detuvieron hasta que llegué a la casa, donde se calmaron para seguir actuando, sonreír 2 segundos para decir "hola, me duele el diente"...Después, desahogando con el partner, seguían y seguían. Me costó dormir y al día siguiente (hoy) desperté tarde y llegué con 25 min. de retraso al trabajo. Y lo que es peor, mi jefe me descubrió.

Con un gesto de "más rato le reprocho, ahora tiene que salir" me envió a realizar un depósito y a buscar un Vale Vista a chuchunco city. Pensé que sería mejor, puesto que quería despejarme un rato. Ya en el metro camino al banco, comencé a imaginarme el reto de mi jefe y lo que pensaba decirle...Lo tenía decidido, era el momento de salir de Santiasco, acá no tengo nada, ni nadie me retiene o le importa si estoy o no. Las mismas ideas suicidas pasaron por mi mente y con ese ánimo festivo, llegué a la sucursal bancaria. Esperé más de una hora, mientras pensaba en que a lo mejor mi amiga que tiene en el norte otra amiga, prima/o no recuerdo, que quizás me podría alojar allá en el período en que encuentre pega y entremezclando eso con la conversación con él ayer y la espera de que saliera de esa tranquilidad pasmosa y me cortara el aire con un beso, y de pronto, mi turno de realizar el trámite había llegado.
Mostré los documentos que me solicitaron traer cuando llamé consultando el día anterior para que no me faltara nada y la altanera de la cajera me indica, que sí faltaba un poder simple y que, con quien había hablado porque era imposible que alguien me entregara tan mal la información. De ahí en adelante, solo sentí como la sangre me subía hirviendo hasta el rostro y con la respiración entrecortada, dije que no sabía el nombre, pero que claramente no habría esperado una hora sin haber tenido una idea de que debía llevar y que ellos eran los culpables, y donde implantar un reclamo. Con la frase, de "hable con mi jefe, se llama fulanito sutanito", pregunte en el mesón y espere, creyó que me retiraría indignada. Sin embargo, respiré hondo y me dirigí al lugar.

En el mesón me hicieron esperar otro rato y sentía una exasperación tremenda. Cuando salió y el dichoso jefe me explica las razones de porque no me puede entregar el Vale Vista, razones que no concuerdan para nada con lo que pregunté telefónicamente. Lo dejé hablar y cuando terminó le respondí: "Mire, ayer llamé justamente para que no sucediera esto, y buenos días señor (el otro, me miró extrañado y respondió "buenos días" ¿qué acaso el poder impide ser cortés con gente que no es de tu NIVEL?). Realmente, no puedo irme sin ese documento; es importante para nosotros, así que por favor, indíqueme con quien debo hablar ahora, para solucionar este problema". Supongo, que no era la respuesta que esperaba. Dijo que, como yo podría comprender él también tenía un jefe y que hablaría con él. Respondí que se lo agradecía y que a mi vez, mi jefe no comprendería esta situación, así que esperaba una respuesta favorable de su parte. No sé que cara habré tenido, porque a los dos minutos llegó preguntandome a cuanto ascendía el monto, se perdió otros dos minutos y me solicitó dirigirme a una caja para clientes, para entregarme el docto. pues el permiso había sido concedido.

Quince minutos después salí del banco y ya en la calle, me detuve un segundo a observarme en uno de los vidrios de un elegante edificio del sector. Con el maquillaje negro corrido, cara de zombie y aun roja, debieron pensar que, o estaba a un paso del colapso nervioso, o soy una mujer persistente. Supongo que fue lo primero, pero jugué a que era lo segundo y una sonrisa me bombardeó la cara. Me sentí 5 segundos ganadora y retorné al laboro.

Al final, terminé agradeciendo el suceso del Vale Vista, puesto que me devolvió la energía, aunque el famoso papel me daba lo mismo y la plata =, si se hace o no millonario mi superior mi mundo no cambia en lo más mínimo.
Salu2

p.d.: Me olvidaba de la conclusión nº 2. Entregarse a un sentimiento como el amor, vale una mierda.

p.d.2: Actuar cansa...Cuando se ha perdido la costumbre.

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