martes, 19 de febrero de 2008

Martes por mi Tarde


Recorriendo la tarde Santiaguina, recordé que ahora esta soledad cotidiana es más obligada que elegida.
Siempre me ha gustado observar lo que sucede, yo ajena, pero espectadora.

A veces, me veo tan fuera del cuadro que siento que los demás no me ven y soy invisible.

Calle, kiosco, nueva portada farandulera Lun, poética La Cuarta, me río un rato con las ocurrencias del The Clinic y avanzo por la acera hasta el sector de completos (hot dog, perros calientes, etc; para mis amigos extranjeros) donde muchas veces calmo el hambre. Devoro el Italiano para evitar el típico tipo que se acerca a conversarme (a nadie le falta),-aunque admito a veces que me encantaría se me acercara alguien para decirle: "No hablar, comer" o, "No hablo con gente que no me interesa" o, "No quiero hablar, por algo vine a comer sola"...etc- y me lanzo nuevamente a la calle, a observar la iglesia cercana, una que otra construcción antigua o ver al grupillo de la esquina, que toca baladas de esas "corta venas", pero de jóvenes.

Mucha, mucha gente. Hablan, se ríen, van enojados o se gritan de una esquina a otra, cuando se ven y no pueden pasar sobre el mar de personas para saludarse. Gente pidiendo plata, mucho color, calor y ropa liviana para los veraneantes que se tienen que quedar acá y esa empaquetada de la mayoría que tiene que uniformarse pa' las pegas... (por suerte en la mía no es taan terrible)

Me estoy devolviendo a la oficina y recuerdo que el jefe me solicitó unas pilas para el mouse. Compro y veo el interesante sistema donde cuando pagas te entregan el comprobante, luego pagas en caja, regresas con el ídem y en empaque -otro módulo que cruza toda la tienda: para ir a los otros dos sectores también te paseas por todos lados- mágicamente tienen listo tu producto... Ohhhh... Por lo menos el tema es ordenado.

Llego y está todo en calma. Me puedo dar el lujo de escribir y esperar que muera pronto el día. Hoy simplemente, me dejo llevar por la corriente. Sin ánimos de buscar respuestas o cuestionar. La neurona, reposa en calma.


Salu2





****


Me revuelco
me pierdo en este giro
la piel en rotación
las carnes abiertas


Arrastrando las paredes en llamas
los grilletes sangran
las llagas persisten

Hundo los dedos en las heridas
sangre, sangre, sangre
bebo el nectar de la muerte

Novedades mil
será para tí
porque para mí...

Más común que de costumbre.

1 comentario:

Alex dijo...

Me encantaría regalarte un poema.
No es mio, pero está justo para la ocasión.
Salí a la calle y no vi a nadie
Salí a la calle y no vi a nadie
¡O, Dios, desciende por fin
porque en el infierno ya no hay nadie"
Leopoldo María Panero, Spiritual 1.

Creo que conocerte va a ser muy divertido.